Colombia, ¿país de condenas ejemplarizantes, severas o absurdas?

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RESUMEN

Condena de tres años de cárcel a hombre que usó un billete falso desata polémica en el país.

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¿Debe un ciudadano que usó un billete falso de 50.000 pesos pagar una condena de tres años y el ex secretario jurídico  del IDU purgar una de siete años y medio por participar en la millonaria defraudación conocida como el carrusel de la contratación en la que se apropiaron de millonarios recursos que debieron destinarse para obras públicas?

Ese fue el interrogante que dejó esta semana dos hechos judiciales que se produjeron con menos de 24 horas de diferencia: de un lado, el caso de Mauricio Peña, quien fue acusado de usar, en dos ocasiones, billetes falsos de 50.000 pesos para comprar en una tienda; del otro: el ex jefe jurídico del IDU Inocencio Meléndez, quien aceptó los cargos y entró a colaborar con la Justicia.

El caso, por ahora, abrió un tema de discusión: la forma como se están aplicando las penas en Colombia, que a los ojos de un ciudadano común pueden resultar injustas, para otros severas y para uno más son absurdas, y, de otra parte, recordó otros casos de sentencias que, como el caso del billete falso, llamaron la atención en su momento.

Los otros casos

Hace algunos meses, Mauricio Peña entró al local en el que fue capturado y pidió algunos kilos de papa y pagó con un billete de 50.000 que generó sospechas en el tendero, quien luego de inspeccionarlo se dio cuenta de que era falso y buscó al comprador quien ya se había marchado del lugar. La cara del 'estafador' no se le olvidó al dueño del local.

Hace pocos días, el estafador volvió a la tienda para comprar, nuevamente papa, pero esta vez la fue descubierto por el tendero, quien lo reconoció y luego de confirmar que nuevamente le pagó con un billete falso, llamó a una patrulla de la Policía, que de inmediato detuvo a Peña.

Un juez de garantías de Bogotá halló culpable Mauricio Peña Hernández por el delito de tráfico de moneda falsa y lo condenó a tres años de prisión.

Ante la sanción, el estafado dijo sentirse mal, ya que nunca consideró que la sanción fuera a ser tan dura.

Pese a lo extraño del caso, no es la primera vez que en Colombia se dicta una condena de este tipo, que para muchos puede ser ejemplarizante, para otros sería severa y algunos la podrían considerar absurda.

Condena por robarse tres desodorantes

En octubre, del 2009, un juez de Bogotá condenó a siete meses de cárcel a dos mujeres que fueron denunciadas por robar tres desodorantes en un almacén de cadena. Las acusadas venían azotando cadenas de almacenes...

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